Comentarios sobre el Hegopop y Aurora Beltrán

Fin de semana cargado de conciertos en nuestra ciudad. La verdad es que de haber elegido, las veinticuatro horas del día se nos hubieran quedado cortas. Así que tras una llamada de rigor para confirmar la presencia de Aurora Beltrán en Bilbao, quedamos con ella a eso de las 19 horas del viernes para charlar un buen rato y ver parte de su bolo acústico junto a la majísima Eva Rada.

La actuación iba a desarrollarse en el Sarea, local cultural sito en el corazón de Bilbao La Vieja. Un local que busca ofertar iniciativas interesantes en una zona que ansía una regeneración vital y cultural.

Aurora está entusiasmada ante la próxima edición de su primer disco en solitario. Se muestra alegre, y contagia su buen ánimo. Nos da más detalles del mismo, comenzando por la participación de Bunbury, al que no deja de regalar piropos, desde el primer abrazo tras verse en el estudio (un abrazo bien fuerte, visto cómo Aurora me lo recreó) hasta el momento en que metió voces. Nos confirmó que las dos piezas que grabó junto al maño (Clases de Baile, por cierto, el más que probable título del disco, y Silencio, ésta por petición de Enrique) aparecerán tal cual en el disco, y que de hecho piensa incluir como bonus tracks estos dos cortes sólo con su voz, al revés de lo que suele ser habitual. Primero, porque está encantada de cómo han quedado las canciones tras el paso de Bunbury por el estudio, y segundo, para que en caso de elegir alguna de estas canciones como singles, los medios tengan donde elegir (bien la versión sin Enrique, bien con Bunbury). Por cierto, que Aurora está invitada a colaborar en el próximo disco en solitario del zaragozano que, pese a estos momentos de hervor heroíco, parece que también está dándole vueltas a este nuevo paso en su carrera en solitario. Y puede que no sea la única colaboración futura entre Aurora y Enrique... más bien alguien muy cercano a Enrique... y hasta ahí podemos decir.

De lo que sí podemos hablar es de la colaboración de Loquillo en una versión del Candy de Iggy Pop en la cual tanto la navarra como el Loco se marcan unos speech que nos van a dejar flipados... como la pronta participación de Raimundo Amador, dando brillo con sus toques de guitarra a una pieza sobre las mujeres de Ciudad Juárez que va a ser muy fronteriza y, a buen seguro, una de las canciones más deslumbrantes de un disco que encara su recta final: apenas falta terminar el diseño, realizar las fotografías y algunos detalles de las mezclas, aparte de esa colaboración de Raimundo.

Algunas de las canciones del disco formaron parte del repertorio que Aurora, con la colaboración de Eva Rada en la guitarra y coros, desgranó en el Sarea, ante un calor de justicia y un local lleno hasta la bandera. El público, de todas las edades y sexos, cayó rendido ante una Aurora que no daba crédito al calor de la gente. Sólo pude estar tres cuartos de hora, los suficientes como para disfrutar de maravillas como Lujuria, Una noche de amor, Azul o Afiladas Palabras. Hoy mismo, Aurora me comentaba que tuvieron que hacer cuatro bises e interpretar canciones que hacía años que no le pedían, como su versión de Five Years de Bowie.

Salí con el tiempo justo para acercarme al Kafe Antzoki y ver la primera velada en ese local del Hegopop 2007, bien acompañado, y disfrutar de los últimos compases de la actuación de Rúdiger, que contaban en ese momento con la colaboración de la primera invitada de la noche, Ana Elena Pena. Rúdiger es un dúo que apuesta por el electro-pop más descarnado, y regaló algunas piezas interesantes.

Con bastante retraso sobre el horario previsto apareció el dúo Astrud, en esta ocasión trío, pues venían acompañados por un batería. Presentaban su último disco, Tú no Existes, de reciente publicación. Gran parte de su repertorio giró en torno a este álbum, lo que quizás motivó que los cerca de 300 asistentes no se prodigarán demasiado en bailes y otros movimientos. Con un Manolo mudo, salvo para corregir fallos técnicos, y un Genís más locuaz, pero tampoco mucho, Astrud abrió su bolo con Un Millón de Amigos, para dejar caer otras piezas de su último álbum como Paliza, Minusvalía o El Miedo que tengo. Genis aprovechó su presencia en el Hegopop para, como "único homosexual del grupo", reivindicar su "orgullo... y prejuicio". También cayeron Europa, Todo da lo mismo y La Culpa, de su disco Gran Fuerza, momento en el que Genís se enfudó una guitarra y el sonido tornó más rockero y potente, comenzando la gente a entrar en calor. Me Afecta, su declaración como "chicos del siglo XXI" y La Boda les llevó hasta los bises, donde cayeron los clásicos Todo nos parece una mierda y el, glups, Tú y yo a la Fiesta de Loona. Un buen bolo pero que, a mi juicio, estuvo por debajo del anterior que disfruté de este grupo, en formato más acústico, hace unos años en el Wintercase, junto a Magnetic Fields. Esa noche fue un lujazo.

Más pobre fue la entrada para la noche del sábado en el Hegopop. Poco más de cien personas (entre los que se encontraban los amigos Santi Rex y Jafi Marvel, de Niños del Brasil, y la simpática Ainhoa Tilve, artista todo terreno. Un saludo, gente) degustaron el pop electrónico de los sevillanos Kassidy. La Prohibida animó algo el cotarro con sus canciones sobre música enlatada, y Luis Miguélez y The Glitters (de estreno con su Glitter Klinik, mezcla de electro-rock cabaretero), con su actitud y savoir faire dieron energía a una noche que pudo ser desangelada pero que, gracias al ánimo de las bandas protagonistas y el humor en las presentaciones de Yogurinha Borova, tornó en una velada más que notable.

Comentarios

Paranoia ha dicho que…
¡Hola Carlos!

Te debo las fotos del sábado pero acabo de leer tu entrada sobre el Hegopop y no puedo dejar de saludarte a tí también.

Nosotros nos lo pasamos en grande. Además de ser un día señalado porque por fin encargué el armario que taaaaaaanto necesitamos (je je je ¡Y no es que lo queramos para salir de él!), por otro lado por fin coincidimos contigo y Ainara en persona ¡Ya tocaba! Además era el cumpleaños de Juan Tormento, la presentación de Miguélez en solitario y la primera vez que veíamos a Tatokio (Kassidy, antes en Lemon^Fly) sobre el escenario, con lo que los ánimos estaban más que alegres. Y el reencuentro con Yogurinha fue muy divertido, nos pusimos a recordar los tiempos del Bailongo (¡Más de 10 años atrás!). Creo que te fuiste en lo mejor: cuando Luis empezaba a repasar su vasta carrera musical (Bailando, En Mi Prisión, Pánico, Gritando Amor, Anoche me hinché, etc.) Un medley de 10 min. que nos dejó absolutamente exhaustos de tanto cantar y bailar. Como diría el Rex: party Party aha aha. :-)

Nos quedamos con ganas de pasear Bilbao un poco más y recorrer calles ya conocidas. A ver si volvemos antes de que quiten la expo de Anselm Kiefer en el Guggenheim, un imprescindible del arte contemporáneo. A ver si animo a Óskar y nos acercamos juntos. Te aviso.

Un saludo,

Ainhoa